(Inglaterra 2008)Dirección: Mark Herman
Con Asa Butterfield, David Thewlis, Vera Farmiga.
Con Asa Butterfield, David Thewlis, Vera Farmiga.
La guerra vista a través de los ojos de un niño. Otro film que nos muestra cómo la inocencia de la infancia deja al desnudo la absurdidad del hombre. Basada en la novela de John Boyne, cuenta la historia de Bruno, de ocho años e hijo de un oficial nazi que en plena segunda guerra mundial, viene transferido, por lo que se muda con su familia de Berlín hacia el campo de concentración de Auschwitz. Es aquí donde Bruno, luego de días transcurridos en soledad y aburrimiento, conoce por accidente al niño detrás del alambrado. Entre ellos nace una amistad que borra todas las barreras.
Ver un film luego de “leer” el libro es una experiencia que puede resultar fascinante o desilusionadora. Sobretodo luego de experimentar con un audiolibro*: la historia narrada por una voz que te lleva por las líneas de Bruno, una voz no muy agradable pero a la que te acostumbras una vez entrada la “lectura” en medio del murmullo de la gente y del ruido de la metropolitana. Dos días son suficientes para “leerlo” cuando pasas tanto tiempo sobre medios de transporte recorriendo una ciudad eterna.
La inocencia de Bruno hace que reconozca a ese vestuario como un simple pijama a rayas, conociendo todo lo que acarrea esa imagen nos zambullimos en una historia que sabemos que es fuerte pero que vemos desde un punto de vista diferente. Su simplicidad y la simplicidad de sus protagonistas, nos hace pensar que el mundo seria mas fácil si contáramos todos los seres humanos con la inocencia de Bruno y su amigo, que no reconocen diferencias entre ellos más que las físicas, que buscan coincidencias y se esfuerzan por encontrarlas para convertirse en verdaderos amigos, de esos que se parecen y comparten todo. Dos países, dos culturas, dos religiones, dos realidades y una alambrada no son motivos que impidan la amistad, el hecho de compartir y conversar sobre sus problemas: la soledad de Bruno y la pérdida del padre de Shmuel. Juntos convierten el campo en juego, en una aventura que los lleva al mismo fin de la mano.
Detalles que se pierden del libro al film y detalles creados exclusivamente para el film pero que relativamente respetan lo escrito por el joven irlandés John Boyne. Un libro para niños según se afirma, que intenta insertar a sus lectores en una parte de lo que es la trágica historia de la humanidad.
Diferentes puntos de la historia vistos desde sus distintos protagonistas. La hermana de Bruno, adolescente en plena etapa de definición de sus “ideales”, la madre que no quiere creer lo que está sucediendo casi delante de sus ojos y delante de su casa y el padre, oficial nazi, que solo sigue órdenes… Uno se imagina el inmenso campo, con sus alambradas electrificadas que, además de no permitir la salida de los prisioneros, servían como “escarmiento” ya que se les obligaba a los prisioneros a permanecer durante horas entre los dos alambres electrificados, cosa que llevaba a una muerte segura. La historia de la guerra se vive de manera distinta cuando tenés la oportunidad de escucharla a través de la boca de sus protagonistas, en mi caso del también protagonista de mi documental. Ya nada es igual después de conocer lo que pasó a través de sus ojos, situaciones, sensaciones que vivió en primera persona y que recuerda perfectamente aún, recuerdos marcados por el horror, el hambre y el instinto de supervivencia.
*gracias Naty!
(USA 2008)
