
(Estados Unidos, 2008)
Dirección: Peyton Reed.
Intérpretes: Jim Carey, Zooey Deschanel, Bradley Cooper, Terence Stamp, John Micheal Higgings.
La vida de Carl Allen transcurre monótonamente entre su trabajo en el banco y sus tardes encerrado en casa frente al televisor. El fin de una relación amorosa y las constantes negativas a salir con sus amigos lo convirtieron en una persona estancada y a punto de caer en una depresión permanente que viene interrumpida por su asistencia al seminario “Yes Man” donde se ve obligado, ante el gurú, a someterse a una promesa: responder si a cada propuesta. A partir de ese momento su vida toma un rumbo inesperado, se desencadena “el poder del si”, de modo que Carl se da cuenta que disfruta, se divierte y que vale la pena vivir la vida. Pero todo debe ser en su medida justa, los extremos no son sanos, ¿hasta que punto se puede decir si?
La primera comedia del año tiene como protagonista al excéntrico y ya redundado Jim Carrey. Fórmula repetida para el éxito. El actor no pudo negarse ante la propuesta de interpretar este papel, para lo que dijo que si a todo: desde tomar clases de guitarra y coreano, hasta tirarse desde un puente en bungee jumping. Acompañado de un elenco de “caras nuevas” que ofrecen un respiro a sus ya conocidas muecas, hacen al film aceptable, sobretodo para un público que busca distraerse un poco y olvidar, a veces, el tiempo, qué, como el de Carl, transcurren encerrados en oficinas, frente a la pantalla de la computadora para luego pasar a la pantalla del televisor, y por último, la pantalla del cine que en este caso ofrece entretenimiento y nada más.
Si, si, si. Dos letras que forman una palabra que puede cambiar tu vida. Una simple idea que se vuelve guion y se llena de giros clásicos que aseguran el éxito, sumado al actor fetiche de este género.
Curiosidad: esta basada en la experiencia real del periodista británico Danny Wallace.
Ojos atentos: en la escena donde Carl se reúne con Norman, su jefe y amigo fanático de las películas, se observan en la oficina dos cuadros detrás de él: uno con el poster del film “Harry Potter” y otro con el del film “The Goonies”(1985).
La primera comedia del año tiene como protagonista al excéntrico y ya redundado Jim Carrey. Fórmula repetida para el éxito. El actor no pudo negarse ante la propuesta de interpretar este papel, para lo que dijo que si a todo: desde tomar clases de guitarra y coreano, hasta tirarse desde un puente en bungee jumping. Acompañado de un elenco de “caras nuevas” que ofrecen un respiro a sus ya conocidas muecas, hacen al film aceptable, sobretodo para un público que busca distraerse un poco y olvidar, a veces, el tiempo, qué, como el de Carl, transcurren encerrados en oficinas, frente a la pantalla de la computadora para luego pasar a la pantalla del televisor, y por último, la pantalla del cine que en este caso ofrece entretenimiento y nada más.
Si, si, si. Dos letras que forman una palabra que puede cambiar tu vida. Una simple idea que se vuelve guion y se llena de giros clásicos que aseguran el éxito, sumado al actor fetiche de este género.
Curiosidad: esta basada en la experiencia real del periodista británico Danny Wallace.
Ojos atentos: en la escena donde Carl se reúne con Norman, su jefe y amigo fanático de las películas, se observan en la oficina dos cuadros detrás de él: uno con el poster del film “Harry Potter” y otro con el del film “The Goonies”(1985).

